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PEIU / Lineamientos Curriculares
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- Documento de Trabajo
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1. Introducción |
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El desarrollo del Proyecto Educativo
aprobado por el Consejo Directivo y asumido oficialmente
por la Universidad desde el año pasado, requiere
la materialización de muchas de las ideas allí
planteadas; tal concretización ha de ser obra conjunta
de todas las dependencias y todas las personas que de uno
u otro modo participan y contribuyen al desarrollo institucional.
Direccionar y gestionar de manera diferenciada, interdependiente
e integrada las áreas de desarrollo institucional,
promueve la viabilidad y eficacia de tal desarrollo.
Con el fin de contribuir a este propósito
de desarrollo del PEI-UAN, se plantean aquí los lineamientos
que en la institución han de orientar el diseño,
la ejecución y el desarrollo de las propuestas curriculares,
sistematizadas en programas de pregrado o postgrado, en
las cuales se integrarán de manera específica
las acciones correspondientes a la evaluación, la
investigación, la proyección al medio y la
gestión.
Para cumplir cabalmente el fin
propuesto el texto presenta tres secciones principales,
cada una de las cuales tendrá a su vez las subdivisiones
pertinentes. Tales capítulos, en su orden, hacen
referencia a las características generales y comunes
que tendrán los curricula de la UAN, a los fundamentos
conceptuales desde donde se concibe el currículo,
y a las especificaciones operativas necesarias para orientar
el diseño, la gestión y la evaluación
del currículo de manera integrada con la investigación,
la evaluación y la proyección al medio, como
acciones parte que componen la razón de ser de la
entidad.
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2. EL CURRICULO EN LA UAN |
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Teniendo en cuenta lo señalado
en la misión y la visión del PEI-UAN 2000-2005
acerca de la democratización del conocimiento, el
liderazgo educativo y el aporte al futuro del país,
y procurando orientar los currícula hacia el logro
del perfil propuesto en el mismo documento, se formulan
como elementos caracterizadores:
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2.1 PROPÓSITOS: |
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a. Unificar los criterios orientadores
del quehacer institucional de manera que a través
de las diversas prácticas educativas se logren evidenciar
las características indicadas en el perfil del egresado
UAN, y los objetivos de carácter académico
que se ha propuesto la institución y que aparecen
en el PEI-UAN 2000-2005.
b. Aportar desde la planeación,
gestión y evaluación curricular a la construcción
de la identidad institucional.
c. Facilitar la incorporación
y uso generalizado de las nuevas tecnologías en las
prácticas educativas de la Universidad.
d. Contribuir a la integración
y el desarrollo de la investigación mediante su incorporación
como eje transversal en los diseños curriculares
de los programas vigentes o nuevos.
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2.2
PRINCIPIOS: |
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Siguiendo
el espíritu del PEI-UAN, se proponen unas orientaciones
básicas que contribuyen a enfocar las acciones relacionadas
con el currículo (planeación, ejecución
y evaluación), de manera que se dé el adecuado
y necesario direccionamiento para cumplir tanto los objetivos
generales y específicos de los programas como de
identidad y desarrollo de la Universidad.
2.2.1 El Currículo
general y los particulares que se desarrollen en la UAN
deben fundamentarse en una concepción educativa
ligada y correspondiente con las políticas educativas
y de desarrollo científico y social de la nación
en aquellos aspectos en los que exista acuerdo, y en la
autonomía universitaria que le permite a la institución
hacer opciones alternativas, que contribuyan a fortalecer
la participación del país en el proceso
de globalización. Es propio de la Universidad mantener
una amplia posibilidad para proponer y enriquecer las
tendencias de desarrollo desde las producciones académicas
significativas que se generan en su interior.
2.2.2 Los currícula
en la UAN deben favorecer el desarrollo de cada campo
de conocimiento básico o aplicado que se concretiza
o materializa en la formulación de un programa
académico específico. Las comunidades académicas
disciplinares e interdisciplinares agenciarán el
avance en la construcción epistemológica
y pedagógica propia, específica y necesaria
según los fines de cada programa, o unidad académica.
Estos esfuerzos deben constituirse en aportes al fortalecimiento
de la universalidad del conocimiento, de la particularidad
de un campo del saber, y de la actividad educativa.
Los equipos académicos que
lideran los programas tienen el desafío de incorporar
o proponer innovaciones específicas para el desarrollo
curricular desde un sólida base teórica
bien sea del campo de las disciplinas científicas,
de las profesiones, o de las artes de las que se ocupe
un programa.
2.2.3 Dado que la Universidad
ha optado por constituir la formación en investigación
en un eje transversal de los currícula, su enriquecimiento
requiere una articulación permanente de actividad
investigativa en sus diversas facetas o momentos (formativa,
básica, aplicada). La investigación además
ha de contribuir a precisar cambios o avances en lo disciplinar,
lo pedagógico o lo curricular de un programa, y
constituirse en un rasgo específico del currículo
de los programas en la UAN.
2.2.4 En tanto el currículo
articula lo concerniente al cómo, el qué,
el por qué, de una propuesta de formación,
es en última instancia una propuesta ética
y política , un esquema que permite articular y
orientar diversos intereses en torno a unos fines. La
formación se orienta, desde la perspectiva de la
misión, a contribuir desde la democratización
del conocimiento al desarrollo de la democracia como forma
de organización socio-política que propugna
por valores como la igualdad, la libertad, la paz, en
la medida que trabaja por aportar a la sociedad ciudadanos
que participen en el proceso de desarrollo y cambio social
constructivo.
2.2.5 Con esta perspectiva,
la gestión de la Universidad ha de asumir lo curricular
como criterio especial de referencia para su toma de decisiones
y operación en cualquier nivel o área de
la organización. En el proceso de formación
intervienen tanto mediaciones directas (planes de estudios,
procesos de investigación y de proyección)
como mediaciones indirectas (procesos administrativos).
El currículo se ejecuta en el contexto de la interacción
conjunta de las distintas instancias de la institución,
por lo cual la gestión debe hacerse en forma concordante:
Por ejemplo, los principios que inspiran al docente en
un proceso evaluativo han de ser concordantes, complementarios
y consecuentes con los principios que se evidencian en
los procesos de selección, gerencia y evaluación
del talento humano con que cuenta la organización:
planta docente, personal administrativo, personal directivo.
2.2.6 La cultura organizacional
se resalta como una mediación curricular de alta
influencia en los procesos de formación en todos
los programas y niveles de estudios. Todos los procesos
que en principio se observan como administrativos e independientes
de lo académico son espacios y mediaciones de formación
efectivos y significativos. La eficiencia y calidad operacional
y de servicio de cada uno afecta de manera directa tanto
la calidad de la formación como el sentido de pertenencia
e identificación institucional de todos los participantes.
Por ello en todas las dependencias se pondrá especial
atención de manera que la cultura organizacional
sea un factor positivo de formación, generador
y alimentador de sentido de pertenencia, compromiso e
identificación con los fines institucionales.
2.2.7 La evaluación
curricular, como un capítulo especial de la evaluación
institucional, debe desarrollarse de tal manera que favorezca
la conciencia crítica, la incorporación
creativa del error en el proceso de aprendizaje y formación,
la claridad ética y moral en la gestión
en general y en la solución de problemáticas
particulares. La evaluación curricular es una mediación
privilegiada en la formación tanto disciplinar
como ética, y se la debe tratar con la misma relevancia
que los demás procesos académicos típicos
de la actividad universitaria.
2.2.8 Los currícula
de la Universidad estarán atentos a las tendencias
y problemáticas del entorno científico,
académico, social, estatal, económico, político
y cultural global, de modo que garanticen una permanente
sintonía con tales procesos que se traduzca en
adecuados índices de pertinencia social y académica.
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1
Ver: Referentes conceptuales: Educación. En Documento
PEI-UAN 2000-2005.
2 Se usa el término política, en
el sentido de participación de todos los ciudadanos
en la decisión y construcción de los procesos
o mecanismos necesarios para lograr el bien común de
manera democrática, constructiva y pacífica.
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2.3 DIMENSIONES DEL CURRÍCULO
UAN |
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Alcanzar el perfil
del egresado propuesto en el PEI-UAN, y aproximarse a la identidad
institucional allí señalada, exige que los programas
académicos tengan en cuenta 4 componentes, dimensiones
o ejes transversales, en sus diseños y evaluaciones
curriculares. Ellos son:
2.3.1 Componente ético:
Siguiendo el espíritu que
subyace a los valores corporativos propuestos en el PEI,
el componente ético del currículo en la
UAN se orienta al desarrollo de una actitud cívica
responsable y participativa en los procesos de construcción
social y cultural. Se sustenta en el desarrollo de un
pensamiento autónomo y crítico y una formación
ética de mínimos 3 que garantice
la honestidad, el respeto por la vida y la diversidad,
la convivencia pacífica y la mutua responsabilidad
social por una mejor calidad de vida para todos.
2.3.2 Componente investigativo y disciplinar:
Las actitudes y las competencia
básicas que conforman el dominio del proceso investigativo
y la lógica investigativa son esenciales a la hora
de enfrentar problemáticas complejas y/o múltiples,
para cualquier perfil profesional. Es incluso posible
afirmar que el dominio de tales competencias es un factor
de éxito importante. Los currícula de la
UAN deberán exponer de manera racional en los programas
de formación la epistemología de su(s) disciplina(s)
básica(s), sus métodos y sus intereses.
Los currícula han de garantizar en su planeación,
diseño, ejecución y evaluación, que
los estudiantes logren solidez de conocimiento científico
actualizado y agilidad, rigurosidad, cuidado, creatividad
e innovación en los procesos de solución
y aplicación necesarios para un desempeño
profesional eficiente.
La acción racional, propositiva,
proactiva, constructiva y no entrópica sólo
es factible cuando se soporta en una estructura de conocimientos
y de competencias altamente cualificadas para responder,
desde saberes específicos, a problemas complejos
que exigen profundidad y suficiencia de conocimiento que
se complementa inter-o transdiciplinarmente. Los programas
en la UAN darán especial atención a una
sólida y profunda formación en el saber
disciplinar fundamentado en la investigación, actualización
y aplicabilidad.
2.3.3 Componente profesional:
El compromiso del estudiante o egresado
de la UAN con su entorno es análogo y complementario
a la misión de la UAN en lo relacionado a promover
el desarrollo del país. Cada estudiante o egresado
deberá caracterizarse por la capacidad y el compromiso
para: aportar al progreso, a la solución de las
causas estructurales de las diversas problemáticas,
a la construcción de una cultura que haga concretos
los derechos de los ciudadanos, al logro de un mejor país.
Los egresados de la UAN deberán distinguirse por
el liderazgo y la capacidad para trabajar en equipos inter
y multidisciplinares, sinérgicos y propositivos,
así como para ser generadores de empresa y gestores
de centros productivos desde cualquier lugar social o
disciplinar en el que se encuentren.
2.1.4 Componente tecnológico
y virtual:
La formación en la UAN, en
todos los programas y todas las sedes se orientará
a incorporar, de manera cada vez más intensa y
generalizada, las nuevas tecnologías en información
propias para innovar y actualizar la labor educativa,
e impulsar el desarrollo de la educación virtual.
Dado que la infraestructura tecnológica es una
de las fortalezas y rasgos distintivos de la Universidad,
los programas, de acuerdo con sus particularidades, deben
tener en cuenta en sus métodos, procesos y contenidos
el uso y aprovechamiento del desarrollo tecnológico
y de las opciones en Universidad virtual particularmente
para cualificar los programas a distancia. Optimizar este
recurso se convierte en una ventaja competitiva para los
egresados de cualquiera de los programas, y para los mismos
programas que ofrece la Universidad.
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3
Cortina, A. (1997) El mundo de los valores. Bogotá:
Editorial El Búho. |
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3.
FUNDAMENTOS CONCEPTUALES RELACIONADOS CON CURRICULO |
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Para cumplir
la finalidad del documento, esto es, garantizar consistencia
de criterios en torno a la planeación, gestión
y evaluación curricular de los programas de la UAN,
es necesario establecer criterios de referencia para tomar
decisiones en la orientación académica de
la Universidad en general y de los programas en particular.
En esta sección se establecen parámetros conceptuales
generales necesarios al considerar cualquier programa: formación,
currículo, relación pedagógica, didáctica
y mediaciones, son quizá los conceptos sin los cuales
es impensable una propuesta académica.
Los conceptos, nociones o ideas que
las personas participantes en el proceso educativo, tienen
acerca del conocimiento, del aprendizaje, del ser humano,
del estudiante, de la sociedad, de la enseñanza y
la formación, se manifiestan en las prácticas
educativas que realizan. Dado que ellos influyen enormemente
en la educación y la formación, aunque pueden
estar a nivel inconsciente, sin fundamentación teórica,
o con un contenido erróneo, es necesario que tales
ideas se expliciten, y si es necesario se corrijan, cualifiquen,
profundicen, apropien, de modo que las prácticas
educativas puedan mejorar ostensiblemente en términos
de su eficiencia y eficacia.
En el documento PEI-UAN/2000 se encuentran
las concepciones sobre el hombre, la educación, la
sociedad, el desarrollo, la formación, y el conocimiento,
de manera que en esta sección se abordarán
otros conceptos adicionales para fundamentar los currícula
pero en todo caso necesarios, complementarios, dependientes
y concordantes con los enunciados.
3.1 La Formación
La formación se define como
el proceso de configuración de identidad que, a
través del proceso de socialización primaria
y secundaria, las personas realizan sobre sí mismas
para desarrollar competencias, destrezas, actitudes, que
en el caso de la formación profesional implica
componentes disciplinares, profesionales, investigativos,
tecnológicos, socioculturales y éticos.
Se habla en diversos contextos de
formación integral, para designar el proceso en
el que se favorece por igual la apropiación de
contenidos, el desarrollo de competencias y la auto-reflexión
necesaria para lograr un posicionamiento ético
ante situaciones, temáticas o acciones, personales,
sociales, individuales o colectivas, propias o de otro.
Se trata de tener en cuenta las diversas facetas de la
complejidad del ser humano contemporáneo. Esto
es posible si se cuenta con escenarios en los que se pueda
redimensionar el proyecto de vida del estudiante que participa
en el proceso, de modo que el adjetivo integral, en este
contexto hace referencia también y muy especialmente
a la potenciación del proyecto de vida profesional,
el cual incluye el asumir vitalmente valores como la responsabilidad,
el compromiso social, sentido de pertenencia y arraigo
con sus sectores de procedencia, y aquellos otros indispensables
para el desarrollo de las disciplinas particulares en
este país.
En consecuencia, la formación
profesional, hace referencia a la conformación
y consolidación de competencias pertinentes para
el adecuado ejercicio de una profesión en cualquiera
de los sectores de aplicación. De este modo el
egresado tiene la posibilidad de integrarse a una comunidad
académica/científica participando con conciencia
clara del acontecer social.
3.2 Currículo
Pensar en formación en general
, y particularmente en formación profesional exige
necesariamente considerar el currículo. Aunque
existe diversidad conceptual en torno a la noción
de currículo y a su nivel de generalidad, en los
últimos años se ha comenzado a considerarlo
con una mirada integradora, sistémica y procesual,
de modo que a un tiempo se refleje su faceta como instrumento
de planeación educativa, como articulador de la
actividad educativa y como orientador y coordinador de
los procesos que participan en la formación tanto
formal como informal.
En el PEI se ha establecido cómo
el currículo no es un simple plan de organización
y comunicación de conocimientos, sino que supone
un complejo diseño en el que interactúan
de manera racional y planificada actores, medios, mediaciones,
mediadores con el fin de propiciar que los estudiantes
que ingresan a cualquier programa educativo vivan un proceso
de formación integral, que más allá
de proponerles un conjunto organizado de contenidos les
haga posible desarrollar competencias idóneas para
desempeñarse efectivamente en su lugar de trabajo.
Para ello, el currículo debe
fundamentarse en el saber científico de diversos
campos del conocimiento y de las experiencias acumuladas
en la larga historia de la educación. Todo currículo
debe precisar explícita e implícitamente
las orientaciones epistemológicas, psicológicas,
sociológicas y pedagógicas que lo sustentan
conceptualmente y son concordantes con el ideal formativo.
Para el caso de la UAN, el marco de referencia acerca
de este aspecto, se desarrolla en el PEI-UAN, pero cada
programa deberá hacer las precisiones o matizaciones
pertinentes de acuerdo a sus características.
3.2.1 Programa
Un currículo específico,
en tanto propuesta formativa, se materializa en un programa
académico, y este a su vez, es un sistema en el
que se articulan de manera lógica e intencional
conocimientos (discursivos y prácticos), estamentos
sociales (estudiantil, docente, directivo), recursos institucionales
(tecnológicos, físicos, bibliográficos)
y estrategias de gestión (planeación, dirección,
evaluación), con una finalidad específica
(para el caso la formación integral de profesionales
en un campo del conocimiento).
El programa de formación
se realiza en la cotidianidad en eventos pedagógicos
que se ubican con precisión en las coordenadas
de espacio y tiempo. Es responsabilidad del programa mantener
una adecuada secuencialidad, articulación y complementariedad
entre los eventos pedagógicos, es decir entre los
diversos eventos que hacen parte de las mediaciones necesarias
para que se verifique el proceso de formación.
Un programa de formación
se formula y plasma en un diseño curricular, el
cual consecuentemente se visualiza como un plan de estudios.
3.2.2 Diseño
Curricular
Se entiende un diseño como
una propuesta en la que se articulan diversos elementos
en una estructura, al interior de la cual se dan procesos
específicos, orientados teleológicamente
por un presente futuro (visión). La estructura
dinámica es una relación estabilizada en
el tiempo entre los elementos que conforman un sistema,
en este caso el programa. Los procesos surgen de las relaciones
dinámicas que posibilitan la reproducción
permanente de la estructura.
El diseño curricular, es
pues una propuesta acerca del cómo va a acontecer
el proceso educativo, lo cual implica explicitar y prever
tanto los elementos que se requieren como las formas en
que se van a inter/relacionar a través del tiempo
y a través de escenarios (secuencialidad y simultaneidad)
los distintos componentes que intervendrán.
En un diseño curricular se
detallan los componentes y las relaciones entre componentes
en su secuencialidad y simultaneidad de tal modo que visualmente
posibilitan el proceso de formación. Se debe procurar
que la propuesta sea coherente en sentido vertical (entre
contenidos), horizontal (entre procesos de los estudiantes)
y transversal (contenidos por procesos). Un diseño
curricular además contempla la especificación
de ciclos y/o fases (en sentido horizontal, temporal)
y de áreas o dominios temáticos (en sentido
vertical) a partir de cuya interacción se definen
y delimitan las materias o cursos.
3.2.3 Plan
de estudios
Tal como se acaba de indicar el
plan de estudios es un esquema visual del diseño
curricular de un programa de formación. El plan
de estudios señala las rutas, los contenidos, la
secuencia, la integración y la articulación
de las múltiples actividades de corta o larga duración
en las que participará activamente el estudiante
durante el proceso de formación profesional. Este
plan de estudios generalmente no presenta explícitamente
los elementos de fundamentación que subyacen a
un programa, y le dan carácter, especificidad e
identidad a un diseño curricular.
3.3 Pedagogía
El debate acerca del status de la
pedagogía como disciplina científica o como
praxis educativa sigue vigente, y en este lugar no es
posible resolver controversia tan mayúscula. Sin
embargo, se hacen opciones que sin pretender ser dogmáticas,
sí buscan establecer un punto de referencia común
a partir del cual construir y caracterizar la práctica
educativa en la UAN.
Los desarrollos en las ciencias
de la educación indican cómo lo pedagógico
es un ámbito tan complejo 4 que involucra
simultánea e integradamente aspectos diversos como
son: conocimiento, sujeto que aprende, sujeto que enseña,
estrategias de enseñanza, didáctica, aprendizaje,
motivación, epistemología, entre otros.
Es evidente que el objeto de la pedagogía es lo
suficientemente complejo como para impedir que se establezca
Un modelo general para Una universidad en la que coexisten
programas de distintos campos de conocimiento, que a su
vez operan con distintas epistemologías.
A pesar de la gravedad del obstáculo
es necesario y posible precisar posiciones que desde una
mirada institucional pueden estar presentes en la diversidad
de experiencias pedagógicas que son posibles al
interior de la UAN.
Un programa de formación
en la UAN, debe hacer claridad acerca de por lo menos
cuatro aspectos esenciales: ¿cómo entiende
y asume al sujeto que pretende aprender, al estudiante?,
¿cómo entiende y asume el conocimiento específico
que aborda un programa y su epistemología específica?,
¿cómo concibe las mejores maneras para enseñar
su disciplina básica y/o las disciplinas auxiliares?,
¿cómo incorpora los mediadores y mediaciones
que intervienen de manera intensivamente en el proceso
de formación?
Si un programa responde con relativa
profundidad y suficiencia a estas preguntas, estará
solucionando los problemas a que hacen referencia la enseñabilidad,
la educabilidad, y la aprendibilidad, categorías
conceptuales que hoy dominan el discurso pedagógico,
y que pretenden organizar racionalmente las interacciones
entre los diferentes componentes que intervienen en lo
educativo.
Una manera de aproximarse proactivamente
a esta complejidad, con la certeza de que es posible responder
las preguntas enunciadas y otras necesarias sin riesgo
de confusión, es tomar como punto de partida la
relación pedagógica, como un subsistema
complejo en el que acontece en un nivel de micro-análisis
todos los procesos que luego hay que conducir en un nivel
de macro-proceso. Por ello, las indicaciones pedagógicas
precisas para los programas en la UAN, se irán
planteando en las subsecciones que siguen a continuación:
3.4 La relación
pedagógica
El punto desde el cual los programas
pueden empezar a responder las preguntas enunciadas es
la relación dinámica, constructiva y reconstructiva
que se dá entre estudiante, conocimiento y docente:
la relación pedagógica que acontece entre
los sujetos que interactúan con intencionalidades
diversas y complementarias (aprender-enseñar),
contextualizadas por el conocimiento (es el motivo de
encuentro en la situación educativa) y mediatizadas
por personas, experiencias o escenarios diversos (compañeros,
campus, talleres, laboratorios). Esta relación
se ve afectada por factores internos a ella tales como
experiencia previa, personalidad, estilos cognoscitivos,
condicionantes socio-culturales de las personas, y por
factores externos tales como disponibilidad de recursos
(físicos, didácticos, de servicios) del
programa o de la institución.
En el contexto de la educación
formal, y aún en contextos informales, esta relación
es una unidad cuyos elementos son interdependientes y
por tanto admiten diferenciación en cuanto a lo
que acontece con cada componente: por ejemplo, las responsabilidades
de uno y otro sujeto, las estrategias y modos de comunicación
y participación de cada uno, las exigencias específicas
de un saber específico para poder ser enseñado-aprendido.
En la medida que se logre mayor comprensión de
cada elemento en sí mismo y de sus interrelaciones,
será más factible intervenir con el ánimo
de cambiar, potenciar, modificar o eliminar algún
aspecto específico.
En la relación pedagógica
estudiante y docente, personas con características
diferentes quienes desde ahora se llamarán actores,
interactúan entre sí a propósito
de un conocimiento disciplinar, el cual conlleva su propia
complejidad (saber, hacer, ...). Juntos constituyen un
intrincado y complejo escenario donde los sujetos no solamente
aprenden, sino que desarrollan potencialidades, se forman
como personas, profesionales o ciudadanos, y construyen
cultura que fortalece el tejido social o genera ruptura
en los vínculos sociales.
Se trata ahora de dar una mirada específica a cada
uno de los componentes de la relación, para identificar
cuáles opciones se prefieren, y por cuáles
razones. Dado que el destino del documento no es disertar
sino puntualizar es posible que, para algunos lectores,
adolezca de cierta rigurosidad argumentativa.
3.4.1 El
estudiante y el Aprendizaje
Son varias las ciencias sociales
que se interesan por el ser humano, pero es la psicología
quien particularmente se ha preocupado por describir,
comprender y explica el desarrollo de las personas (en
sus aspectos psicomotriz, intelectual y socio-afectivo)
y el aprendizaje como proceso complejo fundamental en
el contexto de la educación. Junto con otros saberes
de las ciencias humanas, el conocimiento psicológico
hace posible optimizar la evolución de las personas
y alcanzar los logros educativos, pues entendiendo las
características de los estudiantes y de los procesos
que viven, se pueden modificar los procesos educativos
de manera que correspondan a sus particularidades motivacionales,
cognoscitivas, afectivas.
La etapa de desarrollo físico,
psicológico y social en la que está el estudiante
mientras realiza su proceso de formación, es un
factor básico a tener en cuenta, y respecto del
cual, prácticamente todas las unidades académicas
toman permanentemente acciones y decisiones orientadas
a facilitar su desarrollo y aprendizaje. Es evidente que
en los programas diurnos los promedios de edad y experiencia
laboral son significativamente diferentes que en los programas
nocturnos o a distancia, y que si no se tienen en cuenta
estas particularidades, el proceso académico se
ve obstaculizado, principalmente en lo que a aprendizaje
se refiere.
Los programas académicos,
y las prácticas educativas que se realizan en los
diferentes cursos a los que accede un estudiante tienen
como fin primordial el aprendizaje, bien sea de saberes
teóricos, prácticos, epistémicos
o éticos. Es el aprendizaje el interés de
los estudiantes, y el desafío de los docentes o
de las innovaciones en estrategias que se desarrollan
en las modalidades tradicionales o alternativas.
Las preguntas cómo se aprende,
cómo puede aprender el estudiante, y en consecuencia
cómo debe proceder el profesor o la propuesta educativa,
son asuntos que se resuelven principalmente desde los
desarrollos de la psicología, de la pedagogía,
de las neurociencias, y secundariamente desde otras ciencias
relacionadas de manera directa con la educación.
Hoy se sabe que en el aprendizaje
intervienen tanto variables neurológicas y de neurodesarrollo,
como variables sociológicas, de comunicación,
de disponibilidad de recursos, e incluso variables económicas
como estrato, procedencia cultural, expectativa de empleo,
entre otros. En las últimas tres décadas
se ha hecho una conciencia mayor de la enorme complejidad
que encierra este proceso, pero considerando los fines
de este documento sólo se tendrán en cuenta
las perspectivas que más se ajustan a las situaciones
típicas de la UAN.
La psicología y las neurociencias
reconocen que un único modelo del aprendizaje no
alcanza a dar cuenta suficiente del aprendizaje de un
concepto, y menos aún del aprendizaje de una competencia
profesional, por lo cual sería una falacia pretender
orientar completamente un currículo desde un solo
modelo teórico debido a la diversidad de lo que
se aprende, y a la diversidad de modos de aprender. Esta
situación no contradice la capacidad explicativa
de algunos modelos clásicos que siguen siendo vigentes
por su eficiencia para ser aplicados al ámbito
de lo pedagógico y lo educativo. Entre ellos hay
que mencionar :
- El de aprendizaje como
cambio de conducta o modificación del comportamiento
por aproximaciones sucesivas, contingencias de reforzamiento
y retroalimentación informativa (B.F. Skinner);
este modelo aporta elementos para la facilitación
del aprendizaje de competencias con un alto contenido
conductual como puede ser el manejo de herramientas,
la expresión corporal; el modelamiento, el moldeamiento,
el reforzamiento positivo y negativo son estrategias
muy poderosas y necesarias en ciertas circunstancias
con determinados grupos. O para contra-restar cambios
de conducta motivados por la sociedad, la cultura y
los medios de comunicación (A. Bandura);
-
El aprendizaje como un proceso
que se inicia con la adquisición selectiva
de información mediante procesos perceptivos,
la elaboración de la misma mediante habilidades
intelectuales y estrategias cognoscitivas, la formación
de actitudes de aceptación o rechazo de dicha
información, y el desarrollo de destrezas para
el manejo y aplicación de la información
final en la solución de problemas (Rober Gagné)
5 ; como es obvio se orienta principalmente
a procesos mentales superiores que participan en el
proceso de aprendizaje de conceptos que constituirán
elementos de los sistemas de creencias que soportan
las actitudes y justifican muchos modos de comportamiento;
-
El aprendizaje visto desde
los enfoques cognoscitivos (constructivistas-organicistas
como la teoría de Piaget) se produce por la
adquisición de conocimientos como contenidos
(¿qué se aprende?) y como procesos o
estructuras operacionales (¿cómo se
aprende?); este modelo es de vital importancia si
se intenta formar profesionales con pensamiento crítico,
dado que se da tanta importancia a los aspectos de
construcción de la estructura de conocimiento,
como de las estructuras operatorias que participan
en los procesos de solución de problemas;
-
El aprendizaje como un resultado
socio-cultural de la interacción con los símbolos
y el lenguaje en un proceso de mediación entre
personas con más conocimientos que, en una
zona de desarrollo próximo, jalonan la internalización
de conocimientos en personas con menor desarrollo
y conocimiento (Lev Vigotsky); este modelo ha mostrado
la importancia del efecto de la naturaleza de las
interacciones con significado en la construcción
de patrones culturales individuales y colectivos.
La UAN aspira a aportar en la construcción
de una cultura de mejor convivencia y mayor razonabilidad,
que se hace más posible mediante aprendizajes
culturales;
-
El aprendizaje de conceptos
que se facilita a partir de los conceptos cotidianos
o pre-conceptos significativos que corresponden al
conocimiento ya formado por el estudiante en su entorno
(Ausubel) 6 ; es tal vez uno de los modelos
mejor interiorizados por los agentes educativos, y
constituye el soporte del proceso motivacional que
le da orientación, consistencia y perseverancia
al trabajo que hace el estudiante respecto de su aprendizaje;
-
El aprendizaje ocurre cuando
se establece una relación directa entre el
potencial de aprendizaje y la oportunidad que le ofrece
el ambiente socio-cultural (valores, actitudes, creencias,
expectativas, necesidades, y recursos materiales y
humanos con que cuenta el estudiante, la organización
socio-política y el ámbito religioso)
(enfoque sociológico)7 .
Al analizar críticamente estos modelos, se hace
evidente que cada uno en diferente forma es insuficiente
para explicar qué es y cómo procede el aprendizaje.
No puede mirarse con el mismo paradigma el aprendizaje
de destrezas comunicativas de un profesional en humanidades,
que el aprendizaje de diseño de procesos productivos
de un futuro ingeniero. Esto plantea dos problemáticas:
¿todos los aprendizajes en un programa académico
pertenecen al mismo tipo de saber? ¿todos pueden
manejarse con los mismos supuestos pedagógicos?
Y ¿al hablar de competencias, es pertinente hablar
de aprendizaje, o es preferible hablar de formación
ó desarrollo? Cada programa deberá responder
estas y otras preguntas, para poder establecer las opciones
pedagógicas que contribuirán al logro de
los objetivos de formación y a la definición
de las políticas de evaluación.
3.4.2 El saber /lo que se aprende-enseña
Para responder las preguntas enunciadas,
conviene hacer una aclaración previa en cuanto
a la complejidad de saberes que concurren en una disciplina,
y a los cuales tiene acceso un estudiante en formación:
es obvio que no es lo mismo aprender modelos teóricos
sobre alguna materia en particular, que desarrollar esquemas
de aplicación para alguna problemática específica,
aunque los dos saberes sean interdependientes.
Por ello se propone diferenciar
los saberes que conforman una disciplina, a los cuales
se espera que acceda un estudiante en el proceso de formación
profesional:
| El
saber |
Hace referencia a los cuerpos y modelos teóricos
que dan cuenta de la naturaleza, características,
desarrollo de los objetos disciplinares, los procesos
y sus implicaciones en la vida cotidiana. Al acceder
a este saber, el estudiante puede lograr dominio de
teorías y modelos acerca de los objetos y procesos
que aborda la disciplina que le hacen posible la reconstrucción
de sistemas de pensamiento, y el desarrollo de la
capacidad argumentativa para elaborar un punto de
vista propio.
|
| El
saber hacer |
Se refiere al conjunto de destrezas específicas
y complejas que realiza un profesional en su ámbito
de desempeño, es decir acciones estratégicas
e instrumentales de tipo general, especializado ó
experto. Lo importante para un arquitecto no será
solamente construir la maqueta, sino ser capaz de
explicar las razones y conceptos que subyacen a su
diseño. El médico que hace un diagnóstico,
tendrá una racionalidad que dé cuenta
de cada una de las indagaciones que hace y del modo
como las hace.
|
El saber sobre
el saber hacer |
Es el conocimiento disciplinar profundo y explicativo,
de tipo científico, que da cuenta de los fundamentos
teóricos y metodológicos en los que
se basa el saber hacer, lo explica y soporta. La experticia
de un profesional que ha acumulado experiencia y ha
reflexionado acerca de ella desde los cuerpos teóricos
de su disciplina, es capaz de objetivar cualquier
práctica y realizar un ejercicio de crítica
desde diferentes puntos de vista de la misma.
|
| El saber epistémico |
Es el conocimiento referido a la comprensión
del desarrollo histórico de la disciplina,
y de los problemas aplicados metodológicos
o metateóricos, que posibilitan el desarrollo
disciplinar. Lo epistémico permite aproximarse
a juicios de cientificidad y a la lógica de
construcción científica de una disciplina,
profesión o campo del conocimiento. La reflexión
crítica y fundamentada permite construir un
conocimiento disciplinar que vá más
allá de las meras prácticas y teorías,
que comprende la disciplina en su devenir histórico
y en sus interdependencias y desafíos con el
proceso humano en general.
|
Este saber complejo es compartido
en diferentes grados por los profesionales, los docentes,
las comunidades académicas, las bibliografías
actualizadas y los recursos informáticos de divulgación
de información, y puede considerarse una riqueza
común. Se espera que el estudiante durante su proceso
de formación tenga acceso a estos diferentes niveles
del saber disciplinar con distinto grado de intensidad
y profundidad de acuerdo a los objetivos de formación
del programa. Se espera así mismo que los docentes
adecúen sus estrategias para facilitar el aprendizaje
de uno y otro, que como se ha hecho evidente son cualitativamente
diferentes aún cuando se refieran a un mismo objeto.
Esto le exige a cada programa que
debe tener claridad acerca de los diversos saberes importantes
dentro del proceso de formación, y en consecuencia
que debe analizar y decidir cómo aplicar, combinar,
desarrollar los distintos modos de conceptualizar el aprendizaje
y el desarrollo para orientarse a lograr los objetivos
de formación eficientemente, tanto más si
se tiene en cuenta el hecho de desarrollar un programa
en distintas modalidades de formación (presencial,
semipresencial, a distancia) procurando garantizar a los
estudiantes un mismo nivel de logro en su aprendizaje,
hecho con que se respalda su futuro desempeño profesional.
¿Es posible aprender lo mismo,
formarse en cualquier disciplina, con modalidades educativas
alternativas tales como distancia o semipresencial? ¿Qué
estrategias pedagógicas conviene desarrollar para
facilitar el aprendizaje de cada nivel de conocimiento
en tales modalidades? ¿Cuáles son las diferencias
en cuanto a competencias que se privilegian en cada una
de las modalidades?
Cada programa, en el marco de una
política institucional que pretende generar oportunidades
educativas para diversos sectores, debe precisar cuáles
son los diversos saberes importantes dentro del proceso
de formación, y en consecuencia debe analizar y
decidir cómo aplicar, combinar, desarrollar los
distintos modos de conceptualizar el aprendizaje y el
desarrollo de competencias para orientarse a lograr los
objetivos de formación eficientemente en cualquier
modalidad.
3.4.3 El docente y la enseñanza:
mediadores
El docente es acompañante,
facilitador, aprendiz en la relación pedagógica
que, durante el programa, se convierte en un espacio de
convivencia 8 compartido con los estudiantes,
personas que también quieren aprender, desarrollar
sus potencialidades, formarse como profesionales, modificar
su cosmovisión, y participar en la construcción
cultural en múltiples espacios.
Se reconoce y resalta la importancia
de la calidad del docente como una variable compleja que
contribuye al logro de los objetivos de formación,
actúa a través de sus interacciones y/o
de sus diseños pedagógicos. El docente de
cualquier programa ha de ser un profesional que tenga
un punto de vista personal amplio y estructurado sobre
un tema o problema, que estimule en el estudiante la pasión
por el conocimiento, que anime y apoye su investigación
personal y lo oriente en la definición de sus rutas
de lectura propias. Son docentes de un programa profesionales
nativos o de disciplinas complementarias, expertos en
el hacer, el saber hacer, el saber sobre el saber hacer,
o el saber epistémico de la disciplina, quienes
tienen las condiciones personales (personalidad, estilo
de comunicación) y académicas (experiencia
profesional y docente) necesarias para facilitar el aprendizaje.
Los docentes se entienden como mediadores centrales para
facilitar eficazmente los procesos de aprendizaje de los
estudiantes.
Aunque muchos docentes y modelos
teóricos 9 discuten la vigencia y validez
del proceso de enseñanza, aquí se quiere
destacar su importancia, trascendiendo su papel dominador,
controlador y autoritario, y resaltando su papel facilitador
y de acompañamiento irremplazable en los procesos
de apropiación del conocimiento, y de desarrollo
de competencias profesionales específicas. Sólo
otro arquitecto tiene el conocimiento, la experticia y
los criterios para decidir qué es un trabajo acertado
y correctamente propuesto y realizado por otro arquitecto.
La importancia de la docencia, como un ejercicio intersubjetivo
de construcción, antes que desterrar la enseñanza
del escenario pedagógico, la reubica desafiándola
a ser más capaz en facilitar el desarrollo del
conocimiento de otro (que aprende) y de un propio (quien
enseña). Considerar la enseñanza exige procurar
resolver los problemas de: ¿cómo enseñar?
Y con ella todas las preguntas que la constituyen: cuáles
métodos? ¿cuáles técnicas,
cuáles recursos? ¿cuál didáctica?
¿cómo se combinan? Quién está
mejor habilitado para hacerlo? ¿se pueden enseñar
destrezas? ¿conocimientos? ¿actitudes?
Cada programa académico de
pregrado o de postgrado está en la obligación
de indagar, precisar, construir, modificar sus estrategias
de enseñanza, y de formación, de modo que
el estudiante pueda acceder al conocimiento disciplinar.
Quizá convenga repetir, que cada conocimiento,
cada disciplina propone unos requerimientos específicos
para ser enseñado, de manera que cada disciplina
deberá desarrollar su propio "modelo pedagógico",
cada programa debe responder las preguntas que le formulan.
Es obvio que el mismos proceso formativo no puede desarrollarse
por igual con estudiantes de medicina y de ingenieria
de sistemas, o de cualquier otra disciplina.
Pero en su desempeño, el
docente aspira y espera condiciones para cualificarse
en su desarrollo profesional como docente, y la UAN en
el Estatuto Docente 10 ha definido las políticas
de selección, contratación, escalafonamiento,
e incentivos y oportunidades para la planta docente de
la Universidad, y en distintas facultades se promueven
acciones independientes o conjuntas orientadas a promover
la calidad del ejercicio docente.
3.4.4 Los
mediadores, los medios, los escenarios:
El proceso de aprendizaje que pretende
realizar un sujeto, generalmente está mediado por
sujetos y estrategias pedagógicas dispuestos intencionalmente
para facilitar, orientar, acompañar el proceso.
En una relación pedagógica intervienen varios
sujetos con distintas intencionalidades, los mediadores
son personas que intervienen con el fin de actuar en la
formación de manera que quien aprende logre sus
objetivos. Los medios, por su parte, son todo el conjunto
diverso de recursos necesarios para desarrollar el proceso
educativo; entre ellos podemos mencionar el tiempo, los
textos, los contextos, la biblioteca, los laboratorios,
el internet, que en general son provistos por la Universidad.
Están también otros recursos que dependen
de las condiciones u oportunidades del sujeto.
A continuación se describen
otros mediadores importantes que conviene tener en cuenta
en la relación pedagógica que se propone
en un programa:
-
Los compañeros/pares
académicos: Son sujetos que comparten actividades
académicas, intereses de formación y
condiciones de aprendizaje.
-
Redes sociales en donde participa
el estudiante: Son todas las redes y espacios sociales
en los cuales el estudiante participa, y que se constituyen
en fuentes de interrogantes, temáticas, problematizaciones.
Se incluyen familia, espacio laboral, amigos,
-
La comunidad académica:
Se entiende como un entorno social actuante en relación
con lo disciplinar y lo profesional, que propone tendencias,
necesidades, procesos de encuentro, de diálogo,
de articulación, de voz y presencia activa
en la vida social, económica o cultural.
-
Algunas dependencias de la Universidad
que tienen una participación decisiva en el
proceso de formación profesional integral y
en los currícula como es Bienestar Universitario.
Entre los medios, el conjunto de recursos se incluyen
textos, biblioteca, acceso a internet, laboratorios; han
de ser disponibles y utilizables de acuerdo a lo dispuesto
en el diseño curricular, de modo que lo que facilita
el aprendizaje no es el recurso, sino el tipo y modo de
relación que se establece con él, relación,
que siendo orientada por los agentes mediadores, es realizada
intencionalmente por el estudiante, y de la cual surgen
procesos que potencian el proceso de apropiación
del conocimiento. Por ejemplo, los libros son para copiar,
para memorizar, para comprender, para debatir, para invertir,
....
Los escenarios pedagógicos
como situaciones espacio-temporales específicas
se deben disponer complementaria y articuladamente de
tal manera que respondan a los distintos momentos de la
formación integral: apropiación de contenidos
teóricos, desarrollo de competencias, y autoreflexión
necesaria para lograr un posicionamiento ético
ante situaciones, temáticas, acciones. La disposición
de los escenarios, estará guiada por las prescripciones
de la propuesta curricular, del plan de estudios, de la
modalidad en que esté operando un programa, y se
apoyará en los recursos y medios con que cuenta
y cuya provisión permanente corresponde a las instancias
administrativas de la Universidad.
Una fundamentación pedagógica
pretende ser una representación simplificada del
proceso mediante el cual un programa espera alcanzar sus
objetivos de formación integral profesional, de
manera que establece orientaciones para la acción,
la relación, y la reflexión de los actores:
estudiantes, docentes, directivos, pares académicos.
Esta fundamentación permite dar un soporte a disposiciones
y decisiones estratégicas y diferenciadas de actores,
mediadores, acciones, relaciones, propias de las diferentes
modalidades educativas con las que trabaja un programa
(presencial, semipresencial, y distancia).
Toda la racionalidad posible para
cualificar esta complejidad que tiene como centro el proceso
enseñanza-aprendizaje, que se dá por virtud
de la relación pedagógica tiene como finalidad
la formación, y es el objeto de conocimiento y
de acción de la pedagogía.
3.5 Las Modalidades [11]
Un programa puede ser ofrecido en
diferentes modalidades educativas en razón a que
la relación pedagógica puede diversificarse
según el modo de combinar estratégicamente
los mediadores, los medios y las mediaciones; esta diversidad
en las combinaciones hace posible la creación de
distintas modalidades educativas que por distintos caminos
conducen al logro de un mismo objetivo.
En un programa que tiene una cobertura
nacional, generando acceso real de estudiantes de regiones
apartadas, desarrollar diversas modalidades no sólo
es conveniente, sino que se constituye en una exigencia
del desarrollo del programa, y en una forma de potenciar
la eficiencia de un sistema educativo [12].
Esto plantea un desafío
pedagógico y curricular que consiste en el desarrollo
de las mismas competencias profesionales, con una disponibilidad
diferenciada de métodos, mediadores y recursos.
Dadas las particularidades de la propuesta curricular,
que se expresan en los objetivos de formación,
un programa puede prever cómo -estudiantes en modalidades
alternativas- son capaces de desarrollar las mismas competencias
que sus pares en modalidades tradicionales (presencial)
durante el proceso de formación. Estas especificidades
deberán estar contempladas y cuidadosamente previstas
en el diseño curricular del programa.
|
4
No se desconoce aquí todo el desarrollo histórico
de este campo del conocimiento, y menos los vigentes y vitales
aportes de escuelas como la de la pedagogía activa,
la pedagogía tradicional, las sugerencias constructivistas,
y de autores de diversas épocas y enfoques como Platón,
Decroly, Montessori, Freinet, Porlan, entre otros.
5 Másmela, 1999.
6 Briones, 1995
7 ICFES, 1987
8 Maturna, H. Transformación. Ediciones
Dolmen, Buenos Aires, 1999.
9 Decroly, Freinet, Montessori, pedagogía
activa, Platón, Porlan, Maturana son algunos de los
teóricos cuyas propuestas pedagógicas (enseñanza-aprendizaje)
han sido objeto de aplicación y evaluación en
diferentes contextos educativos, de manera que cada una ha
mostrado debilidades y fortalezas. Se obvia en este documento
una discusión teórica a este respecto para profundizar
en lo que, visto históricamente, es permanente y más
relevante: la relación pedagógica.
10 Documento oficial, aprobado por el Consejo Directivo
en fecha ..... y promulgado ......
11 NOTA ACLARATORIA: Desde 1987 la UAN está
desarrollando las modalidades a distancia y semipresencial
para llevar sus programas a la provincia, lo cual permite
un seguimiento más cercano y permanente al proceso
de aprendizaje y desarrollo de las competencias profesionales
necesarias para un excelente desempeño en cualquier
área.
12 Villarroel, A. & Pereira, F (1990) La Educación
a Distancia: Desarrollo y Apertura. International Council
for Distance Education: Venezuela. |
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4. ESTRATEGIAS OPERATIVAS |
| |
| Se diferencian tres procesos interactuantes
y complementarios: |
| |
4.1 DISEÑO CURRICULAR |
| |
|
Se trata de diseñar una estructura
de elementos cuyas relaciones dinámicas permitan:
el desarrollo y la construcción del conocimiento
disciplinar, la formación integral y la construcción
del proyecto de vida personal, la proyección al medio
del programa académico, y el logro de perfiles ocupacionales
que respondan al aquí y al ahora y planteen nuevas
opciones para la disciplina y el contexto social.
Al finalizar, el diseño del
currículo debe mostrar de manera integrada elementos
tales como el ciclo, las fases, los ejes, los contenidos,
la secuenciación, y la coherencia interna de la propuesta
formativa. A continuación se describe el proceso
de construcción curricular procurando mostrar claramente
cómo se van elaborando, ubicando y articulando los
distintos elementos que lo constituyen.
¿Cómo se realiza el
diseño curricular?
El diseño se realiza por etapas,
cada una de las cuales consta de una serie de pasos a través
de las cuales se van elaborando, decidiendo, construyendo
y articulando los diferentes elementos y caraterísticas
que debe incluir el diseño curricular.
4.1.1 Etapa 1: Diagnóstico
Consiste en identificar las necesidades
contextuales respecto de una disciplina, a partir de las
cuales se establecen los requerimientos para el perfil ocupacional
y las bases de la pertinencia social y académica
del programa, es decir su relevancia y necesidad social
y académica, las razones que justifican la creación,
cambio o actualización de un programa.
Pasos:
| 1. Determinar la pertinencia
social, es decir las situaciones del contexto que ameritan
la existencia del programa. No se refiere sólo
a necesidades, sino también a la creación
de oportunidades de desarrollo, de transformación
social. |
| 2. Determinar la pertinencia
académica, considerando la situación de
la disciplina en el contexto nacional y global, de modo
que se pueda precisar el posible aporte que la creación,
cambio o desarrollo del programa puede generar. |
| 3. Elaborar los perfiles ocupacionales
(cuantitativo y cualitativo), demanda de profesionales
por áreas de aplicación y las competencias
requeridas el mercado. |
| 4. Determinar la factibilidad
institucional y de mercado, es decir las condiciones
de la instituciones para garantizar calidad del programa
y por tanto de la calidad y competitividad de los egresados. |
4.1.2 Etapa 2: Planeamiento
Es el proceso que se realiza para
llegar a consolidar el diseño curricular que se hace
visible en el plan de estudios. Implica un proceso de toma
de decisiones relacionadas con la naturaleza del programa,
su enseñabilidad, aprendibilidad, educabilidad. Es
la fase donde se requiere mayor creatividad y productividad
por la complejidad que entraña.
Pasos:
5.
Especificar:
5.1 El programa o carreraEj: Ingeniería Biomédica
5.2 La misión del programa:
5.3 Los objetivos de formación del programa:
5.4 Elaborar la fundamentación del programa:
antropológica, disciplinar, epistemológica.
En el PEI institucional se referencian algunos elementos
generales. |
Como se puede ver, al desarrollar
este numeral (5.) se trata de responder a las preguntas:
¿cuál es el programa a crear o modificar?,
¿qué es lo que va a hacer el programa?, ¿qué
pretende lograr el programa con los estudiantes que participen
en él?, ¿cuáles son los elementos conceptuales
que van a fundamentar el sentido, los contenidos, los enfoques,
la pedagogía del programa?
6. Elaborar una estructura
curricular que, dentro del ciclo de formación,
conduzca al logro del perfil ocupacional formulado.
Para ello es indispensable:
6.1 Prever las fases o etapas de formación necesarias
para alcanzar el perfil deseado en el tiempo asignado
a la carrera. |
En este punto es indispensable pensar
en procesos: en el proceso de formación que deberá
ir viviendo cualquier estudiante, o grupo de ellos que pasen
por el programa. Se trata de preveer cuáles son los
contenidos que verá, distribuidas de cuál
manera en los semestres y los cursos, de manera que se haga
visible el recorrido que hará durante el tiempo que
dura el programa, para ir alcanzando las metas y objetivos
de formación de semestres, años, etapas, fases
o ciclos de formación.
Ciclo de Formación hace referencia
a un recorrido programado que hace el estudiante, en un
período de tiempo: ingresa al ciclo con una aspiración
de profesionalización, y en él, a partir de
una fase de fundamentación en los campos de saber
de la disciplina ó profesión va configurando
un perfil profesional específico, clarificando su
proyecto de vida, e incorporándose a una comunidad
académica o profesional.
Este (el ciclo) se constituye por
fases, cada una de las cuales se orienta a lograr algunos
de los objetivos de la formación. Una fase se entiende
como una articulación en el tiempo de acciones pedagógicas
dirigidas al propósito de alcanzar unos objetivos
formación previstos como parte necesaria del proceso
de formación profesional. La duración de cada
fase depende de los requerimientos del desarrollo de las
competencias previstas, es decir de qué tanto tiempo
y acciones exige su grado de complejidad. En cada fase se
deben articular estratégica y simultáneamente
las acciones investigativas con las de los otros dominios
necesarios para la formación: disciplinares, éticos
y tecnológicos.
Generalmente estudiar un programa
se logra en un ciclo de formación el cual incluye
tres o más fases de formación: la de fundamentación,
la de profundización o énfasis, y la de profesionalización
específica.
La fase de Fundamentación se
refiere a la formación inicial que consiste en un
acercamiento gradual del estudiante a los conocimientos
básicos de la disciplina, sus objetos, métodos,
y campos de ocupación, de manera que construya un
sistema conceptual coherente y considere las condiciones
de posibilidad de hacer opciones ocupacionales en cuanto
a su proyecto personal ( lo que quiere y lo que necesita,
haciendo un diseño inicial de su proyecto de vida
profesional).
La fase de Énfasis procura
que el estudiante reciba información amplia acerca
de los diferentes campos de acción de la profesión,
en los que probablemente podría desempeñarse,
de modo que cuente con los elementos suficientes para poder
discernir sus opciones profesionales, a partir del reconocimiento
de sus intereses ocupacionales y sus aptitudes.
Con base en su proyecto de formación
profesional, que consiste en la identificación de
los campos de ocupación que le interesan y las implicaciones
de orden teórico que eso conlleva, el programa puede
ofrecer (o no) la posibilidad de profundización,
ubicación y proyección social en un campo
ocupacional específico. El estudiante en esta fase
tiene la oportunidad de intensificar sus interacciones con
la comunidad científica de su preferencia, afianzar
sus competencias cognitivas, técnicas, científicas
y clarificar sus opciones ocupacionales en el mercado laboral.
La fase de Concentración permite
consolidar la proyección profesional, situarse e
insertarse en el campo de ocupación profesional de
preferencia y maximizar los niveles de coherencia entre
el aprendizaje teórico y la acción, esta fase
hace que se afiance integralmente en su rol, con un sentido
de vida integrado. En esta fase tendrá la oportunidad
de teorizar sobre los fundamentos epistemológicos
de la disciplina, la precisión y adecuación
de los conceptos empleados en la investigación, y
la articulación entre su proyecto profesional y su
proyecto de vida. El estudiante tiene la oportunidad de
confrontar su conocimiento con la comunidad científica
(trabajo de grado) y de especificar su vocación profesional,
consolidando su práctica profesional.
Ejemplo:
| Ciclo
de formación (duración del programa) |
| Fase de fundamentación |
Fase de énfasis |
Fase de profundización
o de profesionalización |
X semestres o términos
|
Y semestres o términos |
Z semestres o términos |
Cada programa decidirá cuáles
fases tener en cuenta, con qué duración, con
qué intensidad, si el estudiante tiene la posibilidad
de optar por áreas de interés complementarias
o de profundización dentro o fuera del programa.
Se procura establecer los objetivos de formación
para cada una, de manera que se visualice el proceso de
formación que el estudiante irá viviendo.
6.2
Decidir los ejes transversales sobre los cuales se construirá
el currículo del programa. De acuerdo con los
componentes indicados para los currícula de la
UAN, serán mínimo cuatro:
Un eje de desarrollo personal (formación
humana).
Un eje del conocimiento disciplinar específico.
Un eje de investigación.
Un eje tecnológico.
|
El programa debe asegurarse de incluir
cada uno de los ejes propuestos como articuladores a lo
largo del programa de todo el proceso de formación,
y al tiempo deberá diseñar el modo como éstos
se articularán entre sí dentro de un mismo
período o fase. El programa podrá decidir
el porcentaje o peso que dará a cada componente en
el diseño global. Así mismo si los diseñadores
del programa juzgan conveniente, podrán incluir nuevos
ejes o combinar creativamente los indicados.
Ejemplo:
|
Ciclo de formación
|
|
Eje de desarrollo personal (formación
humana)
Eje del conocimiento disciplinar específico
Eje de investigación
Eje tecnológico
(a desarrollar durante todo el ciclo)
|
| 6.3 Definir los
núcleos temáticos ó problémicos
(según prefieran los diseñadores del currículo
particular) fundamentales de la disciplina que se desarrollarán
en los contenidos del programa. |
Cada programa decidirá
acerca de cuáles y cuántos dominios o campos
temáticos se tendrán en cuenta para el diseño
curricular. Se pueden organizar en cuatro grupos básicos
que se diferencian por el tipo de saber al que se refieren:
disciplinares, operativos, productivos, y uno opcional orientado
al desarrollo personal.
Ejemplo:
| Dominios o campos temáticos |
Ciclo de formación |
| dominios disciplinares: temas
fundamentales |
Fase 1 del proceso
de formación |
Fase 2 del proceso de formación |
Fase 3 del proceso
de formación |
| Dominios operativos: métodos
y técnicas tradicionales |
| Dominios productivos: investigación
|
| Dominios de desarrollo persona |
Se espera que en el desarrollo de
los dominios se vayan incorporando y explicitando los ejes
transversales.
Los dominios y las fases se intersectan
constituyendo las temáticas que se desarrollarán
en uno o varios cursos, entre las cuales se definen relaciones
de secuencialidad, simultaneidad y complementariedad, y
a su vez, a partir de ellas se definen y especifican los
pre-requisitos, co-requisitos, que debe ir cumpliendo ordenadamente
el estudiante semestre a semestre o término a término.
Un curso o materia puede en sí misma contener elementos
de los distintos ejes considerados, y/o contenidos de uno
o dos dominios, si así lo permite la particularidad
de la disciplina.
| Ds |
Ciclo de formación |
| D 1 |
Cursos/materias fase
1 |
Cursos/materias fase
2 |
Cursos/materias fase
3 |
| D 2 |
| D 3 |
| D 4 |
Los temas
son pretexto para que los actores del programa se asocien
en la reproducción y producción del conocimiento
disciplinar, configurando su identidad personal y profesional.
| 6.4 Determinar las
orientaciones pedagógicas adecuadas para cada
tipo de saber de manera que sea posible garantizar el
aprendizaje, la apropiación de conocimientos
y el desarrollo de competencias en las distintas fases
del programa. |
Desde el momento en que se especifican
los dominios, conviene ir precisando los requerimientos
pedagógicos de cada uno, de manera que al precisar
contenidos, cursos o materias se vayan precisando las orientaciones
pedagógicas básicas prevalecientes o necesarias
para cada fase, dominio, o curso.
| 6.5 Establecer las
posibles modalidades educativas para su implementación.
|
Si bien la Universidad tiene el propósito
de ofrecer más oportunidades educativas, los diseñadores
del currículum deben establecer la factibilidad y/o
los requerimientos que tendría que cumplir un programa
para ser ofrecido con el mismo nivel de calidad en modalidades
alternativas tales como semipresencial o a distancia. Estas
opciones exigirán a los programas desarrollos mayores
en estrategias pedagógicas y diseños didácticos
propios para suplir diversas mediaciones que se verifican
gracias a la presencialidad. En este sentido la exploración
y desarrollo del programa Universidad Virtual de la UAN
tiene un gran desafío, así como el mejoramiento
de la capacidad tecnológica instalada de la Unversidad.
7.
Formular el perfil del aspirante
8. Formular el perfil del egresado ajustando el perfil
ocupacional propuesto al inicio (paso 3) y teniendo
en cuenta el perfil del egresado de la UAN. |
Los temas son pretexto para que los
actores del programa se asocien en la reproducción
y producción del conocimiento disciplinar, configurando
su identidad personal y profesional.
Precisar las características
de estos perfiles ayuda a precisar los objetivos de formación
que se deben ir logrando en el proceso académico
que facilita el programa. Conviene especificarlo en términos
de competencias en cada uno de los dominios señalados.
| 9. Verificar si la
matriz de dominios por fases (ver 6.3) al ser desarrollada
en el práctica permite alcanzar sin mayor dificultad
los objetivos de formación de cada período
o fase, y 10. Verificar si dicha matriz muestra coherencia
interna vertical (en el mismo período), horizontal
(a través del eje o del dominio), y transversal
(a través de todo el ciclo de formación). |
Este es el punto más álgido
del diseño curricular: se espera que el proceso de
formación, aprendizaje y transformación que
viva el estudiante, sea ordenado, lógico, secuencial,
progresivo. El avance del proceso en el tiempo ha de ser
el resultado de un ordenado, adecuado e integrado manejo
de contenidos y estrategias.
| 11. Construir el
plan de estudios con base en el diseño que ha
venido estableciendo. Procure mantener la coherencia
interna lograda en la matriz de correlación.
Confronte si el plan de estudios permite lograr los
fines y objetivos, equilibrio entre las metas y continuidad
de experiencias. |
El plan de estudios, es la concretización
de todo el diseño previo. El nombre, el contenido,
la ubicación de un curso obedece a una lógica
de formación que se ha previsto en el diseño
que hasta el momento ha venido realizando. El plan de estudios
se convierte así en una operacionalización
del diseño y en un instrumento de seguimiento de
cómo el estudiante avanza en el proceso de formación.
De la codificación que se hace
del plan de estudios y sus elementos su | | |