
La ciudad de Bucaramanga se convierte en el epicentro de la ciencia mundial al recibir a más de 550 estudiantes, docentes y delegados de 95 países, quienes participan en las Olimpiadas Internacionales de Física, uno de los encuentros académicos más importantes del planeta. Por primera vez en la historia, Colombia es sede de este prestigioso certamen, consolidando un hito para la educación científica nacional.
La Universidad Antonio Nariño (UAN), institución organizadora del evento, lidera la realización de esta competencia que reúne a los mejores estudiantes de secundaria en física, acompañados por profesores e investigadores de las principales universidades del mundo. Durante nueve días, los participantes pondrán a prueba sus conocimientos mediante exigentes pruebas teóricas y experimentales, además de compartir espacios de intercambio académico y cultural.
Las competencias se desarrollan en las instalaciones del Centro de Convenciones Neomundo, mientras que la tradicional Casa Estrada de la Universidad Antonio Nariño será escenario de actividades académicas, encuentros con destacados científicos y eventos de integración para las delegaciones internacionales.
El rector de la Universidad Antonio Nariño, Fredy Andrés Gámez Rojas, anunció además la reinauguración de la Casa Estrada, un edificio patrimonial que ha sido restaurado para fortalecer la formación académica de la institución. En este espacio funcionan programas como Arquitectura, Derecho y Odontología, así como las maestrías en Software, Didáctica de Lenguas Extranjeras, Economía de la Salud, Gerencia Financiera y Tributaria, además de la formación de licenciados en Educación, Tecnología e Informática.
Con la realización de las Olimpiadas Internacionales de Física, la Universidad Antonio Nariño reafirma su compromiso con la excelencia académica, la investigación y la internacionalización, posicionando a Bucaramanga y a Colombia como referentes para el desarrollo de la ciencia y la formación del talento joven.
La llegada de delegaciones provenientes de los cinco continentes no solo representa un importante impulso para el intercambio de conocimiento, sino que también proyecta al país ante la comunidad científica internacional como un escenario capaz de albergar eventos de alto nivel que promueven la innovación, la cooperación y el fortalecimiento de las futuras generaciones de científicos.


